Desde 2019, la ley obliga a las empresas a tener un buen control horario de los trabajadores, por eso es de vital importancia tener un correcto registro de las horas. Es clave que la empresa proporcione a los trabajadores un software de control horario adecuado, pero que también los trabajadores hagan buen uso. La empresa debe procurar que los trabajadores hagan las fichadas correctamente y cumplir la ley, pero ¿que pasaría si un trabajador se niega a fichar? ¿O si no hace un registro de las horas correctamente? Esto puede derivar a sanciones y multas tanto por la empresa, pero también por el trabajador.

Si se llega a la situación de que un trabajador no ficha correctamente o simplemente no ficha, sea por los motivos que sea, debe tratarse de revertir y evitar estas situaciones ya que la ley obliga a todas las empresas a tener un control horario de todos los trabajadores y como consecuencia podría sancionarse. Incluso, teniendo un sistema de fichaje, pero que éste no fuera el más adecuado o completo, como por ejemplo registros en papel o excel, existiría el riesgo de tener una denuncia del trabajador o una inspección de trabajo.

Una de las formas para tratar de dar un giro a la situación cuando el trabajador no ficha, es notificarle directamente del incumplimiento que está haciendo y de las posibles consecuencias que existen. Si esta situación se produce de forma reiterada, se pueden aplicar sanciones y multas por no fichar en el trabajo tal y como refleja el Artículo 58 del Estatuto de los Trabajadores. Indica que los trabajadores podrán ser sancionados por la dirección de la empresa en virtud de incumplimiento laboral, de acuerdo con lo que mencione el convenio colectivo sobre faltas y sanciones. No se podrán poner sanciones que consistan en reducción de la duración de las vacaciones, reducción del tiempo de descanso o de multa de haber.

Un sistema de control horario digitalizado tiene muchas ventajas, aparte de que ayuda a reducir errores y evitar problemas que causa el registro de horas manual. Aporta tranquilidad a la empresa para hacer las cosas bien hechas y transmite confianza y transparencia a sus trabajadores. También es mucho más ágil para guardar y mantener el registro de horas durante los 4 años que exige la ley.